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Taller de rol con adolescentes (I parte)

Últimamente se está hablando mucho en la red de que es necesario hacer actividades para promocionar los juegos de rol, que tenemos que "salir a la calle", que hay poco relevo generacional, etc...

Personalmente ya he dicho en algún que otro sitio que yo no veo las cosas tan negras pero, obviamente, cualquier iniciativa que ayude a dar a conocer los juegos de rol será más que bienvenida.

Es por ello que cuando a finales de 2009 nos propusieron organizar un taller sobre juegos de rol para un grupo de adolescentes de un centro cívico acepté encantada la tarea.

La información previa que tenía era que se trataba de un grupo de 6 chavales entre 10 y 14 años y que alguno de ellos había jugado en alguna ocasión con un monitor del centro cívico donde estaban, pero que en general no tenían experiencia previa. La monitora que contactó conmigo me dijo que lo que los chicos querían era que alguien les hiciera una partida para poder jugar pero que la idea desde el centro era también que les explicara cómo se organizaba una partida de cara a que ellos mismos pudieran ir jugando el resto del año si les gustaba.

Dado que el curso ya estaba muy avanzado, el centro cívico no disponía de muchos días donde ubicar el taller así que al final se trató de dos viernes por la tarde consecutivos. Como no sabía muy bien que esperar opté por preparar una partida bastante clásica y lineal pero dejándome suficiente margen para poder improvisar cosas y decidí llevar las fichas ya completadas para poder "entrar en faena" más rápidamente.

Como sistema de juego quería buscar algo sencillo que los chicos pudieran entender rápido y que no fuera a complicar las cosas, ya que mi principal intención no era que se aprendieran un conjunto de reglas sino que descubrieran la parte divertida de interpretar a un personaje, de tener que resolver un enigma y demás. Así que elegí Rápido y fácil como sistema (que, como su propio nombre indica es un sistema rápido y fácil).

Y armada con mi manual, mis fichas y mis dados me dirigí al Centro cívico. Al llegar allí  descubrí que en vez de los seis chicos que me habían dicho, eran ocho (dos se habían apuntado a última hora y no quise dejarlos colgados) así que aquí empezó la improvisación.

Tal y como me habían dicho los chicos no tenían experiencia pero no tardaron mucho en captar la idea de cómo funcionaba una partida. La parte más complicada era conseguir que no estuvieran gritando e interrumpiéndose continuamente (pero como sabrá cualquiera que haya tratado con adolescentes, eso es casi imposible). En cinco minutillos les expliqué un poco la ambientación del mundo (medieval fantástico clásico) y les di a elegir los personajes. Aquí me di cuenta que lo ideal es plantearles cada personajes (o arquetipo) como lo "más mejor molón del universo" porque entonces se emocionan con la posibilidad de llevar ese personaje (lo de interpretarlo... igual les queda demasiado grande el primer día XDD).

Aproveché la descripción de los personajes para hacer una mini introducción al sistema (este guerrero es superchungo porque cuando tira para pegarle a alguien..., cuando el mago quiere lanzar una bola de fuego tiene que tirar esto y entonces si pasa la tirada hace...) A los chavales les gustan las explosiones, los golpes mortales y todo lo que sea espectacular, así que contra más "exagerado" seas en las explicaciones más se emocionarán y más ganas le pondrán.

La partida en sí fue bastante bien (a pesar del constante griterio y las interrupciones para que se calmaran un poco) y cuando llegó la hora de acabarla ninguno quería dejarlo (amenazaron con poner una barricada en la puerta y no dejarme salir!). Así que la cosa parecía haber ido bien.

El segundo día intenté cambiar un poco el tono de la partida (hacerla un poco más seria, de investigación) para enseñarles que se podían hacer diferentes tipos de partidas y encontraron un templo "abandonado" que se pusieron a explorar. Lo de hacer más "seria" la partida fue bastante complicado porque los chavales estaban de cachondeo pero aunque un par de ellos no hacían más que pedir un combate al resto les gustó el tener que ir atando las diferentes pistas y descubrir que había pasado (y cuando apareció el monstruo final y pudieron pegarle, todos disfrutaron como enanos).

Al acabar la partida les pedí que se quedaran un rato para hablar de cómo se hacía una aventura y para intentar comentar que les había parecido. Varios de ellos no se quedaron (les acababan de abrir una sala llena de ordenadores y consolas y contra eso es difícil competir) pero hubo tres chicos que se quedaron y hablamos durante un buen rato sobre diferentes juegos, cómo hacer una partida y otras cuantas cosas.

Pero para saber cual fue el resultado hubo que esperar un año (hasta el siguiente taller) pero vosotros sólo tendréis que esperar al próximo artículo :)


Consejos para dirigir a adolescentes

- Es mejor mantener la trama sencilla y tener pensada alguna cosa que pueda "interrumpirla" o complicarla.
- Emociónate en las descripciones y ellos también lo harán
- No te compliques con las reglas, mantenlas lo más sencillas posibles
- Llévate un par de aspirinas (te harán falta)

Nuestras otras experiencias con adolescentes:
- Taller de rol para adolescentes II parte
- Taller de rol para adolescentes III parte

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